Una cucharada de aceite de oliva en ayunas se consume por recomendación popular porque promete limpiar el organismo de toxinas del hígado y otros órganos, aliviar la indigestión, dolor de estómago o perder peso.
No solo se ha difundido esta idea en México, en algunos países del Mediterráneo circula la recomendación de beber 60 ml cada mañana.
Sin embargo, de acuerdo con Healthline, no existen pruebas que respalden esos efectos.
Algunas personas creen que beber aceite de oliva aporta incluso más beneficios que utilizarlo en una comida.
No hay estudios que respalden esta afirmación.
Así que puedes aprovechar sus beneficios sin necesariamente ingerirlo en ayunas, ya que esto en realidad no marca la diferencia.
El aceite de oliva es uno de los principales ingredientes de la dieta mediterránea.
Cabe destacar que una dieta mediterránea también incluye muchas frutas, verduras, nueces, cereales integrales y cantidades limitadas de carne roja.
Las investigaciones han encontrado los siguientes efectos del aceite de oliva, en especial en el extra virgen:
Propiedades antioxidantes que son biológicamente activos y reduce el riesgo de enfermedades crónicas.
Puede aliviar el estreñimiento, aunque se requieren de más investigaciones para saber cómo usarlo de mejor forma.
Puede ayudar a estabilizar el azúcar en la sangre.
Prevenir derrames cerebrales.
Varios estudios a gran escala demuestran que las personas que consumen aceite de oliva tienen un riesgo mucho menor de sufrir un ictus.
La segunda causa de muerte en los países desarrollados, dice Healthline.
No se asocia a aumento de peso y obesidad.
Podría combatir el Alzheimer, pero se requiere de más investigación.
Podría reducir el riesgo de diabetes, en combinación con una dieta mediterránea.
Puede ayudar a tratar la artritis reumatoide, en especial cuando se combina con aceites de pescado.
efectos beneficiosos cuando se combina con aceite de pescado.
Propiedades antibacterianas: sus nutrientes pueden inhibir bacterias que viven en el estómago.