Como podrás comprobar, son fáciles de poner en práctica y seguro van a ayudarte a ser el perfecto anfitrión.
#1 – Plantea una propuesta de aperitivos sencilla con vinos versátiles
Estos aperitivos sírvelos con vinos fáciles de tomar.
Blancos afrutados, rosados o algún vermut.
También puedes tener preparado algún vino generoso ( fino o manzanilla) por si alguien prefiere decantarse por estos vinos para acompañar el aperitivo.
#2 – Escoge los vinos de acuerdo con el menú que se servirá
Si la reunión va a ser tipo cóctel con variedad de platos fríos, una buena idea es continuar con los vinos de los aperitivos.
E incorporar algún tinto joven con crianza para los platos calientes que se sirvan.
Por el contrario, si se trata de un almuerzo o cena más formal, ten en cuenta los platos que se ofrecerán a los asistentes.
Pescados, pastas, carnes blancas pueden ir perfectamente acompañados de algún blanco seco.
Carnes rojas a la brasa o guisadas con salsas quedarán perfectamente realzadas con un tinto crianza o reserva.
Te animamos a «darte una vuelta» por la sección de Maridajes de CestaShop.
#3 – Ojo con los platos con fuerte presencia de vinagre
Para estos «platos complicados» te sugerimos varias opciones.
La primera, escoger algún vino blanco joven sin madera y con un punto de acidez.
Otra, puede ser optar por vinos generosos como finos o manzanillas.
Son una buena alternativa ya que, por su sequedad, acompañan bien estos platos y limpian la boca de sabores.
#4 – Platos de cocina japonesa
Ofrecer a tus invitados alguna delicia de cocina japonesa puede ser siempre un acierto.
Pero, si te decides por incluirlos en tu propuesta… ¿con qué vinos servirlos?
Lo obvio es recomendar un sake, que es la bebida tradicional japonesa.
O bien, un vino blanco, si se prefiere, ya que la base de esta cocina es el arroz y el pescado.
De ese modo, un vino verdejo de Rueda siempre será adecuado.
Si quieres matizar algo más, te sugerimos para los platos menos condimentados y de sabor menos fuerte, un vino blanco Sauvignon Blanc.
En cambio, para platos de pescado crudo o muy condimentados, te animamos a descorchar un vino blanco de uva Chardonnay.
#5 – Y no le restes importancia al postre
El momento del postre suele ser el gran «olvidado».
Pero, nosotros te animamos a darle el lugar que merece.
Como primera sugerencia, siempre es acertado tener un vino generoso dulce para servir con los postres.
Marida bien con fruta, chocolate, y todo tipo de postres dulces.
También puedes servir un vino espumoso tipo prosecco, cava o champagne en este momento.
Y, por supuesto, no olvides tener una buena propuesta de destilados y licores sin alcohol para finalizar la reunión.