La Asociación Estadounidense del Corazón señaló que estos productos alimenticios proporcionan nutrientes, vitaminas, minerales, proteínas, calcio y antioxidantes.
Siendo que las personas deben de consumir al menos 400 gramos de frutas (es decir, cinco porciones), según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.
Una investigación de la revista Nutrients postula la “secuencia de comidas” para mejorar la salud de las personas.
Es decir, recomienda que iniciar el día con alimentos ricos en fibra y agua, como las frutas y las verduras, antes que proteínas o carbohidratos podría ayudar a aumentar la sensación de satisfacción.
Desde la Clínica Mira Cueto, centro de salud español, señalaron en su sitio web que se aconseja consumir fruta en el desayuno (inicio de la jornada), debido a “su gran aporte en vitaminas, fibras, los efectos drenantes y antioxidantes que posee”.
Además, recomiendan que “lo ideal es tomar la fruta entera.
Una pieza de fruta por la mañana es mucho mejor que un zumo.
Con el jugo lo que hacemos es abusar de los azúcares”.
La profesora en Nutrición también brindó una recomendación: “Hay que recalcar que siempre se debe variar de alimentos.
Un día puede ser carne y al otro día pescado.
De la misma forma, en posibilidades de frutas encontrarás papaya o también un melón”.
Nayla Bustamante Morales, profesora peruana en Nutrición, señaló que está bien consumir estos productos con el estómago vacío, sin embargo, se deben complementar con otros alimentos como una tostada o nueces.
Puedes consumir frutas con el estómago vacío, pero no solo eso va a ingerir.
Debes continuar consumiendo el resto de tus alimentos porque te aportan otros beneficios.
Una manzana o una papaya pueden ser opciones en el desayuno, pero a la vez te recomiendo consumir, por ejemplo, cereales para que sean excelentes complementos.
Así, tendrás una comida balanceada, declaró para Infobae.
La especialista recomendó que la combinación de diferentes alimentos produce un desayuno completo y saludable.
Un consejo es consumir un producto rico en proteína (huevo, pollo o atún), otro que tenga bastante fibra (frutas o verduras) y además, le añades carbohidratos (pan o tostada).
No solamente vas a tener la fruta en tu estómago por todo el día.
De eso tampoco se trata, recalcó.